21 marzo, 2019

Heridas

Había ocurrido lo peor que le podía ocurrir a cualquier mujer, esa noche él la había herido profundamente. Las cosas no iban muy bien entre ellos desde hace años, incluso ya no recuerda cuándo estuvieron bien, pero ella decidió mantenerse allí por su falta de coraje. Él se aprovechó de eso y profundizó el problema con cada palabra que le decía, la hizo sentir tan poca cosa,  la hizo sentir como nunca nadie debería haberlo hecho nunca. 

Destrozada se levantó esa madrugada de esa cama, aquella cama donde la habían herido casi que mortalmente en el alma. Tomo un bolígrafo, un papel y sin encender ninguna luz se sentó en la sala de ese detestable apartamento donde no deseaba estar y comenzó a tratar de escribir lo que sentía para ver si podía procesar aquello que le había pasado. 

Escribió una y otra vez en ese cuaderno. Nada la convencía. Trató de empezar esa carta mil veces, pero su mente no dejaba de darle vueltas a aquel momento en la que habían matado su alma.  Escribió con ira, escribió con rabia, pero las palabras no fluían, al final, comenzó a recorrer su interior y encontró allí el recuerdo de ese destinatario al que siempre evocaba/anhelaba.

"Son las 2am y me pregunto dónde estás? 
¿sabes que aún leo cada historia?
¿qué estás haciendo? 
¿será tu vida mejor que la mía? 
¿eres feliz?

Espero que sí, espero que estés al lado de tu esposa, que tu vida sea mil veces mejor que la mía. ¿Sabes algo?, me imaginé toda una vida para ti, una en la que estás con el amor de tu vida, eres feliz, estás tranquilo, seguramente ya tendrás un niño y están esperando una niña. No sé por qué aún te escribo si ni siquiera envío lo que sale de mi.

Siempre estás en mi mente, siempre mi compañero, mi sueño, el hombre de mi vida, porque es imposible que este hombre lo sea. Hoy ha sido de las peores noches de mi vida. Estoy sentada en esta sala, mirando, pensando, pensándote y extrañándote tanto. Hoy me siento tan hueca, tan vacía, ya no queda nada dentro de mí.

He querido llamarte tantas veces, decirte, puedes venir por mi? por favor ven que tengo miedo, pero cómo dejar que me veas así? ya no sería la persona de la que te enamoraste.

Por qué llegué acá? dónde estás? te necesito tanto. Estoy en un hueco y no sé cómo salir, solo hay miedo cada día. Ya no puedo dormir, ya no sonrío. Estoy vacía.

Daría todo lo que fuera por un abrazo tuyo, de esos que me calmaban, lo necesito tanto.

Te amo...¿Por qué te fuiste?" 

28 diciembre, 2018

Una carta sin entregar


Desesperada salió de aquél apartamento, llamó a prisa el ascensor del edificio, bajó y se sentó en aquel parque del conjunto en el que todos sus vecinos la veían llorar día tras día por aquel infierno en el que se le había convertido su vida. “Qué pensarías si me vieras así?”. Así fue como comenzó aquella carta que sabía, nunca iba a entregar: 

"llevo más de dos horas sentada en este parque llorando y tomando fuerzas para volver a esa que es mi casa, pero solo se siente como un espacio muy grande, vacío, sin vida. Este lugar en el que no puedo ni respirar.

¿Cómo estas mi vida?

¿Cómo son tus días?

Te extraño, como siempre ha sido desde que te conozco y cada vez estás más lejos. Cada vez te siento menos. 
¿Sueñas conmigo? Espero que sí."

Cerró sus ojos, secó sus lágrimas, tomó un aire profundo y más tranquila concluyó su corta nota con un "Te amo mi vida" que le salió de lo más profundo de su interior...

18 diciembre, 2018

Villano

"No importa qué tan buena persona seas. Todos somos los malos en la historia de alguien. Así que disfruta tu rol y al menos se un villano memorable"

10 diciembre, 2018

Alzheimer

Eres como la mujer de esa película* que pierde la memoria y se olvida del amor de su vida hasta que Él le lee su historia de amor y vuelve a conectar con la realidad, con ese pasado, con ese presente en el que siempre salgo golpeado tras tus olvidos. 

Me buscas, apareces después de algunos periodos de tiempo y es como esos chispazos en los que Allie recuerda quién es Noah y vuelve ese amor, esa pasión. Pero al final siempre llega de nuevo la niebla a tu memoria y me ves cómo ese hombre que por alguna extraña razón tanto detestas, cómo un perfecto desconocido, pero además cómo si yo fuera el culpable de todo lo que te ha pasado. Te vas, te alejas, no sin antes herirme en lo más profundo nuevamente. Y allí es cuando, vuelvo a comenzar a leer la historia, esperando que algún día vuelva ese chispazo, así sea por unos pocos minutos ...

Apareces y luego te vas, eres como la mujer de aquella historia que tanto te encanta porque tal vez te ves reflejada allí...


*The Notebook Movie (2004)


03 diciembre, 2018

Una conversación pendiente

- Has cambiado...
- Por supuesto, han pasado qué, 14 años?
- Tanto? siempre fui pésima para las fechas y tu lo sabes...
- Lo sé...

Ella lo miró. Él la miró... Parecía que el tiempo no hubiera pasado entre ellos, pero sus ojos, los de ella, reflejaban el temor de ese reencuentro, tenía la sensación que volverse a ver iba a hacer que él no la volviera a ver con los mismos ojos. Esos ojos que la miraron alejarse en esa terminal cuando ella lo quiso sacar para siempre de su vida...

- No sabes el infierno que se convirtió mi vida. - Replicó ella.
- Por qué? 
- Esa noche, cuando me fui en ese bus, iba con el corazón roto. Estaba vuelta mierda. No quería saber de nada ni de nadie... Quería que la tierra me tragara.
- Tu no quisiste volver a hablar. Detenerte para pensar las cosas y la historia habría sido muy diferente...
- Lo sé, pero...
- Te insistí, te rogué que me escucharas y no tuve ni la más mínima oportunidad. Yo sé que la había cagado, pero si tan solo me hubieras escuchado.
- No te alcanzas a imaginar cuánto me arrepiento de eso. Luego de ese momento, no tenía ganas de seguir adelante con nada, ni con mi carrera. Si no fuera por mis amigos que me iban a buscar y me insistían.
- Yo también la pasé fatal, y no solo esa temporada, sino por muchos años. Tuve pesadillas, tuve alucinaciones, viví mi propio infierno.
- Has cambiado...
- Lo sé, han pasado 14 años y no volveremos a ser los mismos nunca más.

19 noviembre, 2018

Un nuevo para siempre


Repicó el teléfono una, dos veces (que parecieron eternos por los nervios), cuando por fin contestó...
- Hola
           - Hola, cómo estás? 
Contestó como era característico en ella.
- En Buenos Aires y tú?
Luego de un silencio de sorpresa contestó
           - Cómo así, qué haces aquí?
- Por trabajo, vine por una semana... Ya me voy mañana...
           - Y dónde te estás quedando? Te quiero ver...
- En el hotel que hay al lado de la plaza General San Martín, cerca a la estación Retiro. Pero la verdad no se si sea conveniente que nos veamos.
           - Si, veámonos esta tarde, voy para allá, nos vemos en tu hotel. Por favor, lo necesito.
- Realmente no creo que sea conveniente. Está comenzando el invierno y esta tarde tengo compromisos con la gente de la oficina dónde vine a trabajar.
           - Por la noche, entonces.
- No lo sé. Mejor te llamo después. Tengo que salir para la estación de trenes, debo ir a trabajar.
           - No, déjame ir hasta el hotel, veámonos.
- Chao Clara...

Colgué con apuro para no escuchar más razones.

Una y otra vez se repetía en mi mente ese "te quiero ver..." que me dijiste, trabajé más desconcentrado que nunca, con tu voz en mi cabeza.

Al salir de la oficina, paré en un café en los que sonaban hermosos tangos. Este que sonaba de fondo, con ese bandoneón parecía contar el desgarro que tenía en su corazón, aquel sentimiento de ese amor que pudo ser y nunca fue. Fue tu opción, fue tu elección. Nunca lo tomaste en serio, pero siempre lo terminaste lamentando. Un arrepentimiento que parece constante, pero del que no haces nada para cambiarlo. Aquel bandoneón suena y cuenta el reflejo de lo que veía en ti.

Y allí, sentado en ese café de Buenos Aires, tomé la decisión de apartarme, no porque no estuviera listo, sino porque era la forma de protegerme de una nueva herida en esta guerra de amor que decidiste emprender contra mi. Mi corazón no se había curado del todo de la última batalla que había dado por lo nuestro.

Cuando llegué a la estación cerca a mi hotel te vi, allí sentada. Una figura solitaria a la espera de ese amor perdido, ese amor que despreciaste tantos años atrás. Me acerque sin que me vieras y “Hola Clara” dije, estabas de espaldas y aunque me lo había prometido, no me pude contener a hablarte, pero tal vez el destino se encargó de jugar a mi favor y  que no me oyeras; que justo en ese momento te levantarás del banco de esa estación, cansada de esperar una ilusión de encontrarnos. Resignada saliste y comenzaste a caminar alejándote de esa ilusión.

Te seguía a unos pasos, vi cómo hablaste por celular y marcaste un lugar, una noche de tragos con algunos amigos. Allí, a lo lejos pensaba yo, para qué acercarme y decirte, aquí estoy, si veía cómo  aparentabas ser completamente feliz. Tomé dos tragos de whisky aquella noche y nuevamente, pasé por tu lado para simplemente sentir tu aroma entrar por mi piel. Chocamos sin querer, te pedí perdón sin  siquiera darme la vuelta, ni permitirte ver mi rostro. Mi voz te sonó conocida, volteaste a mirar sorprendida, pero seguramente pensaste que era producto de ese deseo de verme (o producto de los tragos) de aquel día el que te había hecho confundirte. No podía ser... o sí?...

"Un nuevo para siempre", pensé al salir de aquel sitio...

04 noviembre, 2018

Fin



...y así fue, como entendí que no había mejor forma de seguirla amando que alejándome de ella.

16 julio, 2014

Inspiración

Todo había concluido de la peor manera, solo existían esos recuerdos de algo que pasó. Se levantó desnuda de esa cálida cama que nunca más volvió a serlo... Se vistió.

Y fue esa última vez que la vi.



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N0ta del autor: Destellos de inspiración que aún le quedan al autor de este blog.

27 mayo, 2014

Mi país no es un "país de mierda"

Debido a los resultados electorales del domingo pasado en el que ganaron Oscar Iván "La marioneta" Zuluaga y Juan Manuel Santos, he visto muchos (demasiados diría yo) comentarios con la expresión: "País de mierda" en todas las redes sociales.

Aunque se que no es la primera vez que lo dicen, también tengo claro que este país, MI PATRIA, no es ningún país de mierda y mucho menos por motivos como "el candidato que ganó las elecciones no me pareció y este país se va a ir a la ....." ¿De verdad? Si no se ha ido y eso que hemos tenido los más malos líderes políticos sentados en esa silla presidencial, o es que no se acuerdan de Samper? marica y qué me dicen de Pastrana? y no sigamos que es lo mismo que hemos venido hablando desde hace 12 años... Pero eso no es y nunca será motivo alguno para decir que este país es una mierda...

No se, me pone a pensar mucho el hecho que cada vez que haya una frustración colectiva, nos descarguemos contra el país. No valoramos toda esa belleza de nuestra patria?, tantas mujeres divinas (bellas, mamasitas todas), sitios y lugares mágicos, playas maravillosas, atardeceres que en muchas partes nos envidiarían. Su gente, maravillosa gente por todas partes, sonriente a pesar de los problemas y generosa a pesar de las adversidades, luchándola, siempre luchándola por salir adelante y no dejarse vencer por los problemas que a todos los colombianos nos toca sortear...


Mar Caribe Colombiano

Caño Cristales
La macarena - Meta
Pacífico colombiano

Carnaval de Barranquilla
Barranquilla - Atlántico

Cabo de la vela 
La Guajira
Carnaval de negros y blancos
Pasto - Nariño

Isla Gorgona

Festival Vallenato
Valledupar - Cesar


Si, tenemos nuestros problemas, nuestros gobernantes no han sido lo que buscamos, y de pronto no nos guste el que vaya a venir, pero ese será el que elija "la mayoría", y gustenos o no igual debemos aguantar o luchar o simplemente saber votar...

Yo no daría la vida por otra tierra que no sea esta, yo no amaría tanto otra patria como amo esta...Y si me dieran a escojer una vez más dónde volver a nacer, esta patria sería otra vez mi elección. Porque sufriditas, las victorias se gozan más bueno!


Santa Marta - Magdalena

Por esto y más, ¡MI PATRIA SE RESPETA!

#MiPatriaSeRespeta #NoDigasPaísDeMierda

20 marzo, 2014

Groove!

Tiene 14 minutos para que escuche este discazo?


¡GROOOOOOOOOOOOOVE!

05 marzo, 2014

Felicidad

Ahora mismo, ¿eres feliz?

23 diciembre, 2013

Un día te marchaste de mi tierra, sin decirme por qué, ni para dónde

Entiendo que el vallenato es ese género que despierta tantos odios como pasiones, yo crecí en una casa dónde gusta el vallenato, he oído toda clase de vallenato y de hecho, en la novena del viernes pasado hubo grupo vallenato y parrandeamos hasta bien entrada la madrugada...

Para mi el vallenato fue un catalizador en algunos momentos de mi vida y un narrador de historias.

Recuerdo que en la historia que acá les he narrado muchas veces, una canción que en mis borracheras de tusa mil veces canté era "Amarte más no pude" de Diomedes Díaz, no se cuantas veces la canté a grito herido, no se cuantas veces la sentí, la bailé y la dediqué a la distancia.

Link de la canción (No pude insertarla por ningún medio, que qué pena)
Cuánta razón hay en su letra. 

"Pero un día te marchaste de mi ierra, sin decirme por qué, ni para dónde"

Fue así como el corazón con la ayuda de esta música hizo costra, sanó y se repuso para luego continuar. De no ser por Diomedes Díaz y su música, no habría podido hacerlo. Más allá de su polémica vida personal, lo que me queda de este personaje que dejó este mundo ayer 22 de Diciembre de 2013, fue eso, su buena música....

"Recuerda que te di la mejor parte de mi vida, 
buscando ser feliz, pero fallé en mi noble empeño, 
porque mis sentimientos los dejaste por el suelo,
como algo que no sirve, que en cualquier parte se tira.

Y si en algo te sirve de consuelo, le pediré a mi Dios que te bendiga!" 


22 noviembre, 2013

6 años y unos meses del Blog en Recuerdos

Recuerdo que la primera noche que me senté a escribir en un blog, esto era muy enredado para mi, porque yo apenas estaba estudiando en la universidad y tocaba "programar" los post en html nativo y subirlos a una página llamada Geocities, de Yahoo, si no estoy mal.

Era muy engorroso.

Pero fue la puerta de entrada a las letras, escribía (terriblemente y con ortografía de ingeniero) pero con ideas interesantes sobre la vida, sobre la experiencia de la universidad y acerca del país y la política, pero sobre todo, escribía sobre nada!

De eso han pasado más de 10 años ya...

Luego dejé un tiempo sin escribir. Pasó mucha agua por debajo del río. Me enamoré, me rompieron el corazón, rompí el corazón, rumbié, nos rumbiamos, bebí, trabajé, hice amigos, algunos ya no están, otros tampoco están y así como la vida misma, fue pasando el tiempo y retomé esto de escribir hace 6 años y un par de meses, en Mil Para Siempres. Que comenzó siendo hosteado en otro proveedor (no muchos, por no decir que nadie, lo recuerdan de allá) luego lo migré a wordpress y posteriormente lo traje al host actual.

Hace cuatro años le compré el dominio actual ( www.milparasiempres.com)  y también por esa época este blog despegó. Tenía mucha gente leyéndo la historia principal que decidí escribir inicialmente para contarle a alguien mi versión de una historia, privada y que a medida que iba dando el link, más y más gente se iba subiendo a ella (Esta historia).

Ese año fue muy bueno para mi inspiración y escribí muy buenas historias, dentro de ellas mis favoritas (Diosa de la sabana, Al vacío y Adiós) por todo, por su música, por lo que representan y porque cuando escribía esas historias lograba transportarme y ubicarme como si fuera sus personajes, ponerme en los zapatos de esos seres que nacían de mi imaginación. 

Alguna vez hablando con otro bloggero, me decía que un blog de historias inventadas no podía sobre vivir porque uno tiene que tener un tema más elaborado (tecnología, política, día a a día, fotografías, etc) a pesar de estos comentarios que siempre han sido bienvenido, acá he mantenido este espacio desde hace 6 años. El periodo de menos inspiración acabó de pasar, duré 9 meses sin escribir media palabra (también por la falta de tiempo) pero a pesar de la falta de productividad escribiendo el promedio de visitas se mantuvo.

Algunas cifras que les puedo dar son:
  • 449 Post escritos
  • 446 Post publicados
  • 3 Post en Drafts, que nunca vieron la luz (hasta ahora)
  • El post más visitado es: ¿Runcho?
  • Los post que más me han gustado Diosa de la sabanaAl vacío y Adiós
  • El post más divertido de escribir fue en el que maté al personaje de Mil Para Siempres - La historia porque casi acaban mi teléfono con todas las llamadas que recibí esa tarde, preguntándome por qué dejaba la historia así.
  • Los países de los que más me leen (en su orden): Colombia, Estados unidos, Alemania, Argentina y España
  • Las palabras que más usan en los buscadores (google, yahoo, bing) para encontrar mi blog son "mini historias".
  • En este blog he escrito dos "cadáveres exquisitos" (historias escritas a muchas manos en diferentes espacios de tiempo) con la colaboración de más de 15 personas (muy divertido de escribir, por demás) Que deberíamos volver a hacerlo.
  • Visitas totales (según blogger
Y a usted mi querid@ lector/a, cuál ha sido el post que más le ha gustado? o el que más recuerda? y cuál es la canción que más le gusta que se haya publicado en este blog?

Usted también es un corrupto

Desde que tengo uso de razón, en mi Colombia querida, he visto como la gente cuando hay una fila, busca la manera de colarse. Invéntese una fila para lo que sea, las boletas de cine por ejemplo. Uno ve cómo la gente hasta para comprar una entrada a un cine busca la manera "zagás" de colarse. imagínese la fila más miserable, de unas 3 personas y no falta el vivo que siempre tiene más afán y busca el método.

Ahora, ni hablar de una entrada a un concierto, las boletas para una final de un partido de fútbol, o hasta para salir de una calle no falta el "vivo" que hace doble carril sin importarle que pueda causar un accidente ni mucho menos.

He venido pensando que el gran problema es que le hemos puesto mal el nombre al "vivo", deberíamos llamarlo el huevón, o el atarbán o más allá LA BESTIA.

La bestia es esa que por querer colarse en transmilenio, atropella a cualquier personaje que tenga en frente para poder entrar a un bus. La bestia es esa que hace doble carril para poder colarse y salir "primero" que muchos en una calle.

Qué putas les cuesta a las BESTIAS hacer la fila? no sería mucho más rápido no solo para las BESTIAS sino para todos los demás que no hubiera gente colandose? 

Lo peor es que conozco muchas de esas BESTIAS que cayendo en la máxima expresión del descaro critican a nuestros corruptos gobernantes sabiendo que lo que LAS BESTIAS hacen es también robar, robarse un puesto, robarse un turno y que aunque eso no de cárcel, es una forma de que el ciudadano promedio cometa un tipo de corrupción. Así que la próxima vez que quiera hablar de los hijueputas del congreso, esos que se ganan más de VEINTE MILLONES de salario y que a usted, mi querido lector, tanto le arde en lo más profundo de su ser, que se ganen ese salario por no ir ni siquiera a las sesiones donde se formulan debates a los proyectos de ley más fundamentales para el pueblo, piense antes de colarse que usted está haciendo lo mismo que tanto le duele que le hagan. 

21 noviembre, 2013

La siguiente página - Parte I

Viene de acá
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Había tomado la difícil decisión de no volver a contactar por ningún medio a Clara, luego de todo, yo merecía tener un acto de valentía conmigo y mi corazón para no sufrir más por alguien que con sus palabras me hacía tanto daño.

Retomé mi rutina en Paris, comencé a salir con Andrea a disfrutar de todo lo que me había perdido de Francia, viajabamos juntos, rumbeabamos hasta el amanecer, comencé a recorrer Europa y a conocer todos esos lugares históricos que alguna vez soñé conocer de la mano de alguien que me había destrozado el corazón, pero allí estaba, de la mano de alguien que me inyectaba energía y me hacía olvidar ese amargo pasado que había recién ocurrido.

¿Cuántos años habían pasado ya? 5? 6 tal vez?  y aún estaba enganchado con Clara?

Simplemente pasé la página, y Andrea era la mujer ideal para comenzar una nueva historia. Teníamos mucha química, nos conocíamos a la perfección y la vida funcionaba con ella muy bien para mi tan lejos de casa y con todo un futuro promisorio tanto en lo personal como en lo laboral, pues además, el sitio donde trabajaba había nacido la oportunidad de ascender y gracias a mi desempeño pude acceder a este ascenso.

Comencé a buscar una casa, cambié de carro por uno deportivo, el que siempre lo había soñado, y en general la vida fluía bastante bien. De cuando en vez me llegaban correos de Clara, pero decidí desligar esa cuenta de correo de mi celular, y aunque era mi cuenta personal, donde me escribía mi familia en Colombia, pero también lo hacía ese pasado que me había traicionado y me había herido en lo más profundo del corazón, Clara.

Un mes después de mi regreso de Argentina, revisaba mi correo personal y habían varios correos de Clara en los que me pedía mil explicaciones del por qué la había dejado plantada, contandome cómo se había arreglado "para mi" y explicandome un sufrimiento que yo entendía a la perfección, pues lo había visto con mis propios ojos. Así que me llené de ira y comencé a redactarle un correo que comenzaba con mi  no tan típico "Qué más Clara?, ¿cómo va todo?"  Frío, cortante y contundente...

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Continuará...

19 junio, 2013

Reencuentro con la realidad - Parte III

Viene de acá
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Al aeropuerto. Ya había terminado todo lo que iba a hacer de mi trabajo y podía marcharme lejos. Lejos de sus mentiras, lejos de su cobardía para afrontar la realidad y decirme que yo no era el único hombre en su vida.

Hice todo el trámite de cambio de tiquetes y mientras eso sucedía, recibí cinco llamadas desde el celular de Clara, recibí mensajes y correos electrónicos como si en verdad estuviera desesperada por verme.

Llegó la hora de irme de Buenos Aires, rumbo a mi realidad y sin pronunciar palabra, conmigo mismo y mis pensamientos alrededor del tema, partí.

Fue un largo vuelo, eterno y con escalas.

En Francia me esperaba Andrea, quería que le actualizara de noticias, ella quería saber qué había pasado con Clara en Buenos Aires, si la había visto y si habíamos podido aclarar todo lo que había sucedido en nuestras vidas  desde esa última vez que nos habíamos visto en el aeropuerto. Pero no, nada de eso había ocurrido, le conté de regreso a casa, todo lo que había sucedido, el bar, el nuevo novio y todo lo que yo pensaba sobre todo esto. Andrea notó que eso me había destruido y que ella debía hacer algo.

Llegamos a la casa, estaba muerto por el viaje largo y la pensadera que me tenía tan consumido.

Un nuevo amanecer apareció por la ventana, a mi lado, en esa misma cama abrazados  habíamos amanecido junto con Andrea, ella había escuchado toda la noche mi lamento. Me di la vuelta y ella aún dormida la miré. Ella lucía distinta, o tal vez mi mirada había cambiado y yo tenía para ella otros ojos, no quería que fuera solo una salida al engaño que había recibido, pero este momento se podía prestar para todo.

Me levanté de la cama sin despertarla y me metí al baño, me arreglé y salí a trotar con el equipo completo (mis audífonos puestos y  muy buena música, porque al final, la música debía siempre sonar más duro que este problema en el que yo solo me había metido).

Una hora de ejercicio, volví al apartamento y allí Andrea ya tenía un desayuno delicioso listo para los dos. Revisé mi correo y tenía varios mensajes de Clara pidiendome una hora y un lugar, es más, en Argentina apenas estaría amaneciendo y ella había escrito toda la noche. Cerré mi celular y me fui al comedor del apartamento. Desayunamos con Andrea en silencio,  mirándonos como si algo también hubiera cambiado para ella,  había demasiada tensión para ser un simple desayuno. Algo definitivamente había cambiado.




14 junio, 2013

Reencuentro con la realidad - Parte II

Viene de acá
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Pasé justo por el lado de la mesa tan pronto llegó la persona que estaban esperando. El nuevo novio se levantó de la mesa y sin querer, pero con ese sentimiento por dentro que ocurriera, golpeé sin querer el hombro del sujeto. Me dí la vuelta, lo miré con todo el odio que emanan mis ojos cuando sienten ira y fuego interno. Le dije, lo siento y antes que mis sentimientos reaccionaran, en ese instante de razón me di la vuelta  y salí por la puerta del bar, a la que me dirigía desde que me levanté inicialmente.

Yo se, puede ser un acto de cobardía, pero sabiendo lo que ella siempre  detestó de mi fueron esos celos, ella, aunque no me reconoció (y hasta ahora podría enterarse) yo se que entiende que me hubiera podido dar la vuelta y atacarlo hasta acabarlo, pero no, yo era otro tipo, ese que ella estaba perdiendo en ese momento. Yo era más que eso.

Me puse los audífonos de mi iPhone, puse música y caminé hasta la estación del subte (metro). Mil y unas veces  pensé en ese beso que se dieron frente a mi...

(No la conseguí para insertarla, pero si la oyen o la saben acá sonaría Pensamientos de Electro dub tango)

Una y otra vez me cuestioné si había sido o no la reacción ideal. Mi mente daba cientos vueltas sobre el mismo tema, con lágrimas en mis mejillas que se fundían con las gotas que comenzaban a caer caminé. Llegué al hotel luego de un trayecto colmado por imágenes irreales que iban y venían.

Ahora qué debía hacer, Clara iba a aparecer en el hotel al día siguiente y yo ya no quería verla a los ojos y que tuviera ese descaro de mentirme con el amor que decía sentir por mi, yo no quería enfrentar esa realidad. Necesitaba pensar, las cosas habían sucedido muy rápido y  aunque nuestra realidad no era esa, yo estaba ahí, pero mi realidad estaba a miles de kilómetros. Ya tenía una vida armada, un plan que debía seguir y eso tenía que sacrificar mi pasado con Clara.

Sábado. Amaneció sobre Buenos Aires y yo no había pegado el ojo. Pensé durante toda la noche qué excusa darle para evadir sus mentiras, yo sabía que ella lo primero que me iba a decir era que me amaba y que nunca me había sacado de su corazón ni de su mente, pero en ese momento yo sabía que era falso. Bajé , tomé un ligero desayuno, troté un rato en el gimnasio del hotel, subí, me arreglé y a media mañana bajé al lobby del hotel, hice el check-out con mis maletas armadas y tomé un taxi con rumbo...

13 junio, 2013

Reencuentro con la realidad - Parte I

Viene de acá
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Clara sospechaba que yo llegaba el domingo a BsAs, yo había llegado el viernes anterior. Dentro de los correos que nos habíamos cruzado le había sacado a ella el lugar donde vivía y el sábado me había puesto a la tarea de ubicar el bloque de apartamentos y la ubicación del sitio que ella me había dicho. Dentro de mi, sentía que algo no estaba bien.  Me planté frente a su edificio desde muy temprano en una tienda que era perfecta para esperar a que apareciera. Entraba y salía mucha gente y de Clara nada.  Hacia las 6 de la tarde y cuando ya comenzaba de nuevo a llover, ví como salía un grupo de gente, vi a Jimena, la hermana de Clara  y tras de  ella una pareja abrazada. Era Clara, con un tipo.

Decidí que debía seguirlos, salieron caminando rumbo a un bar que quedaba algunas cuadras arriba. caminamos como unos 20 minutos y ellos entraron. Yo esperé y decidí entrar, me senté en la barra, de espaldas a la mesa donde ellos se habían sentado, quería escuchar. De repente el tipo con el que iba Clara se levantó de la mesa a la barra y justo a mi lado pidió varias cervezas para todo el grupo que iba con ellos. Me miró y sin sospechar quién era yo, solo asintió en sonreir cuando yo lo volteé a mirar con mi cara de rencor. Parecía un tipo agradable, pero coquetón como todos los argentinos. Le coqueteó a la bartender y volvió a su mesa.

Charlas pendejas iban y venían de todos los que estaban en esa mesa. A mi me interesaba era lo que hablara Clara, pero ella no decía mucho, de reojo veía que estaba como pensativa y mirando de más su celular. Tal vez esperaba un correo mío.

De repente el tipo con el que ella iba, le besó su boca y se fue para el baño del bar. Yo me levanté y me fuí detrás. entré  al orinal y lo escuché a él hablando por celular con alguien a quien esperaban, le daba indicaciones. Mientras lavé mis manos y el man salió del baño. Me senté en otro sitio del bar, para poder observar mejor y  ver en qué momento podía llegar a la mesa de Clara, que abriera esos ojos. Me imaginé cual excusa podría darme para lo que estaba viendo. Ella y su novio. Me imaginé todo, la cara de la hermana, la reacción que podría tener el nuevo novio (que vale la pena aclarar, no me daba ni al hombro de altura).

Pedí otra cerveza y tomé mi celular,  abrí la aplicación del correo y le escribí: "Hola, llego mañana a Buenos Aires. ¿Cómo y dónde nos vemos?"

10 minutos después vi como ella sacó su celular, leyó el correo y me respondió: "En qué hotel te vas a quedar? quieres que vaya hasta allá? Muero de ganas de verte".

Me levanté de la mesa, tomé un trago más de cerveza y con una firme convicción atravesé el bar...

12 junio, 2013

Comenzar de nuevo - Parte IV

Viene de acá
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Y luego de  ese saludo tan característico, una seguidillas de preguntas acerca de Andrea. Tan solo la había  mencionado como parte de alguien que se había cruzado en mi vida como una salvadora y ahora, quien sabe qué escena de celos tenía montada en la cabeza. "¿y quién es Andrea?, ¿Qué tal lo hace? ¿mejor que yo?..." y así una cadena de inseguridades que sin razón se fueron convirtiendo en un problema que no quería que creciera en su mente. Respondí el correo aclarándole que ella y yo no teníamos nada, que tan solo era una vieja, muy churra por cierto, que tuvo a bien ayudarme en los momentos más complicados que había vivido yo en Francia y que de no ser por ella, yo me habría consumido en un pasado y en un presente del que ya tenía que salir luego de tanto tiempo. Ahora las cosas iban a mejorar y no había sido gracias a Clara, pero si gracias a ese ángel que Dios me había enviado gracias a Andrea. Tal vez me interesaba poco lo que Clara pensara en estos momentos, pero al parecer todo lo que yo le dijera sobre Andrea, iba a ser mal interpretado, pero para voltear la cosa, le pedí que me contara todo lo que había pasado con ella en Argentina, cómo iba la vida, el estudio y si salía con alguien (mordiendomen los labios de la curiosidad), respuesta que obviamente ella evitó enviar, me contó sonbre su estudio y su estilo de vida, sobre sus salidas y sus amigos. Nada sobre alguien en su corazón o que le moviera la vida. 

Los correos en mis tardes europeas iban y volvían más que en las mañanas. Era cuestión de tiempo para que volvieramos al chat. 

A mi me contrataron en la aerolínea y pasaron varios meses trabajando fuertemente (y en los que seguimos enviandonos correos con Clara) y por cuestiones laborales comencé a viajar gracias a la oportunidad que me ponía en la vida. Los primeros fueron alrededor de Europa, eran viajes cortos, de mucha producción laboral y que comenzarían a arrojar grandes resultados. Los siguientes serían a Sur América. 

Ya perdí la cuenta de cuantos correos nos habíamos enviado, tan pronto le conté que iba para Argentina, ella quiso agregarme inmediatamente de nuevo al chat, pero yo no se lo permití, tal vez quiso que organizaramos para vernos. Yo iba por cuestiones laborales y aunque podría cuadrar para vernos, tenía un gran temor de volverla a ver. Era una cita que nos debíamos, lejos de todo y de todos los que nos habían querido separar, pero a pesar del tiempo y de la distancia, el miedo era inmenso.

Recuerdo que hice maletas una tranquila noche de primavera, una noche en la que llegó un correo de Clara diciendome que teníamos que vernos, que ella iría donde yo estuviera y que por favor cuando la viera le regalara un abrazo.

El itirenario era de arriba a abajo por Sur América, primero volví a mi país, luego crucé por los vecinos y luego de una semana en más de 6 ciudades diferentes, llegué al maravilloso Buenos Aires. Yo me quedaría en un lujoso hotel de la ciudad y era lo único que Clara sabía, lo que yo me había encargado de difuminar/embolatar era la fecha de arribo.  Fue por pura protección natural. Quería hacer algunas cosas antes de organizar que nos vieramos, pero sería inevitable el reencuentro.

06 junio, 2013

Comenzar de nuevo - Parte III

Viene de acá
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Luego de imaginar lo peor, simplemente decidí no darle más largas al asunto, tomé mi celular y fui hacia  la aplicación del correo electrónico,  abrí el mail  con todo el temor del mundo  y comenzaba como siempre comenzaron sus conversaciones:
"hola, cómo estás?...."
Mi corazón latía como siempre que recibía algo de ella, no importara que fuera una llamada, un correo, una mirada, un beso, siempre lograba hacer latir mi corazón. Me sudaban además las manos, era incontrolable.  Continué leyendo y como si fuera un viejo amigo, solo me escribía  diciendome que me había pensado, que quería saber de mi, si estaba bien de salud o si por el contrario esta se había deteriorado. Pensé que tal vez ella tenía un sentimiento de culpa y quería comprobar que no hubiera muerto por su amor luego de tanto tiempo. No entendía para dónde iba y por qué preciso, en este momento volvía a aparecer en mi vida.

Las cosas en Francia iban bien, estaba en un proceso de selección para trabajar en el área de TI para una aerolínea, era un proyecto de SAP y no habían encontrado a nadie luego de mucho tiempo buscando. Me ofrecieron algo como para empezar y luego de unos meses, si el proyecto salía adelante me vincularían de lleno.

Estuve pensando qué responderle, mi vida no era la más exaltada allá y su recuerdo aunque había pasado tanto tiempo, aún seguía rondando en mi cabeza, sobre todo en las noches de invierno. Abría la ventana y como alguna vez lo relaté, salí al balcón bebí whisky y recordé... Pensé mucho qué escribirle, pensé mucho si responderle, pensé en todo lo que había pasado y no quería volver a caer. Era una protección natural, ya había sufrido lo suficiente y aunque me encontrara tan lejos de su aroma, allí seguía su recuerdo.

Encendí mi computador,  ese eterno momento en que enciende el bendito Windows... Abrí de nuevo mi cuenta de correo y volví a leer cada una de las palabras que me envió.   Creo que quería sentir cada letra tecleada, quería entender todos los posibles motivos que se me había n ocurrido podían estar pasando por su mente para tener el valor de volver a aparecer.

"Hola Clara,..." comenzaba mi carta. Había recordado mientras  todo esto sucedía que ella no sabía nada, completamente nada de mi. No sabía que estaba tan lejos y mucho menos todo lo que había pasado para estar donde estaba. Me levanté, le di una vuelta a la fría habitación, volví a servir otro trago de whisky y me senté de nuevo en frente de ese computador. Decidí que iba a ser lo más sincero posible con ella, luego de un saludo casual comencé a relatarle que me había ido hacía mucho tiempo del país y que las cosas no habían sido fáciles al comienzo, había comido mucha mierda y  finalmente la vida había girado a mi favor y las cosas estaban comenzando a cambiar para mejorar. Además le conté de mi forma de vida y que estaba compartiendo apartamento con una hermosa argentina que tenía un lindo apartamento cerca a lugares maravillosos de París  y que en parte ella había sido un ángel para mi.

Finalicé el correo como si le escribiera a algún amigo más, diciendole que esperaba que todo andara bien por donde se encontrara y que le enviaba muchos saludos y abrazos. Frío, calculador y medio cruel.

Tal vez cuando uno escribe nunca calcula el tono de las cosas como podrían ser leídas, y a pesar de mi neutralidad cuando desperté en una helada mañana parisina tenía un correo  de vuelta de su parte. No se imaginan, lo abrí sin pensarlo mucho y con una sonrísa lo comencé a leer:
"Hola, cómo vas?..."