12 abril, 2010

Diciembre - Parte VIII

31 de Diciembre, uno de esos días en los que la mente juega con los seres humanos malas pasadas. Sentado frente al mar, mirando su inmensidad y oyendo buen reggae pensaba en ti...







Dentro del mar pensaba lo rico que habían sido nuestros momentos en el mar cuando viajamos a Santa Marta juntos. La brisa movía mi cabello largo, mojado por el mar y desordenado y al mismo tiempo me traía recuerdos  como cuando dejé todo en Bogotá por irme para Medellín cuando a tu papá, don Demetrio, le dió un pre infarto. Y sin pensarlo dos veces, compré tiquetes y me fuí a ver en que podía ayudar les, pues la mamá se quedaba en el hospital y ellas, mi cuñada y Clara se quedaban solas. Por lo menos hacer compañía o de chofer, inclusive para ir a comprar lo que necesitaran, a lo que fuera que tocara hacer me fuí, pero sobre todo para que Clara y esas hermosas lágrimas que nunca debían salir, no estuvieran ahí. No quería saber que ese desespero estaba en Clara vivo y yo a mil kilometros de distancia sin poder hacer nada más que una llamada. Ese año fuí a su lado solo a acompañar ese fuerte momento. La brisa iba y volvía, me traía toda clase de recuerdos, esos que uno escapa en una corta historia pero que al evaluar el año lo hacen grandioso. Recordé esa cena con su familia y en la que pidieron Aros de Cebolla y la vergüenza que no podía pasar y por Clara me tocó comérmelos, con poco agrado, pero me los comí. Recordaba y recordaba pequeños detalles que mirando al horizonte me hacían pensar en lo mucho que valía para mi esa relación. De verdad la amo, de verdad vale la pena cambiar mis pensamientos y mi mala actitud cuando algo no me parecía. Me metía al mar y allí su distancia y las lagrimas que salían por ella, se las llevaba el agua de un océano pacífico inmenso, frío y leve.


La noche llegó pronto y teníamos que arreglarnos, mi familia y yo teníamos los vestidos más perfectos que hubiéramos tenido para un año nuevo. Además eran el cumpleaños número 50 de mi vieja. Era toda una ocasión familiar para mis viejos, mi hermana y para mi. Me moría por dentro, quería hablar con Clara y poder decirle que durante esos 6 días en los que no habíamos vuelto hablar (porque ella misma me lo pidió) la estaba extrañando como nunca había extrañado a nadie, quería poder abrazarla, besarla, mirarla a los ojos y decirle sin ninguna duda, sin ningún rencor, que todo lo que había pasado había quedado en el pasado, que la amaba con todo mi corazón, cuánto deseaba que estuviera ahí en ese sitio en el que la noche era mágica al lado de dos piscinas con luces románticas y elegantes para una velada espectacular. Solo deseaba que estuvieras ahí Clara.


Había cambiado 5 dólares en monedas para poder hacer la llamada en un teléfono que en el día había encontrado, era un teléfono público, monedero y que me parecía poco común el lugar donde se encontraba pero a lo mejor era de los empleados del hotel, pero esa noche su lejanía y su estratégica ubicación iba a servirme para cometer ese pecado, volver a llamarte.


Brindábamos, sonreíamos y hasta fotos nos tomábamos con la cámara digital nueva que nos habíamos comprado. Buscábamos nuestros nuevos amigos y allí nos tomábamos millones de fotos entre mi hermana y yo con todo ese nuevo combo que se había hecho. Pero a las 10 de la noche me refundí entre las luces, el trago, las personas, los amigos, las amigas. Ese teléfono que con cuidado había ubicado estaba solo, completamente solo. Y sin la más remota idea de como marcar a un celular en Medellín Colombia comencé a meter las monedas de 25 centavos hasta completar el dolar y comenzar a marcar 57 más el número de siempre 315-555... y comenzó a replicar, una, dos veces, tres veces y "Hola?" Contestó


Con cara de felicidad le contesté, la salude y le dije inmediatamente "por encima de todo lo que haya pasado este año, las peleas, los malos tratos mutuos, la distancia que habíamos generado este último semestre entre los dos... Por encima de todo eso, Clara María Te amo con todo mi corazón y como me hubiera encantado que vos y yo estuviéramos en este lugar tan mágico, tan romántico y tan especial", la oí sonreír y pudiera decir que hasta algunas lágrimas de felicidad por haberme oído esa noche pudieron asomarse en sus hermosos ojos. Para mi felicidad Clara también me dijo cosas muy hermosas y que aún me indicaban que no era en vano que intentáramos una vez más recuperar nuestra hermosa relación.


Con una felicidad única y luego de unos 15 minutos al teléfono hablando con Clara, colgamos. Los dos cuando colgamos hicimos el mismo gesto. Miramos el teléfono, sonreímos y cerramos los ojos diciendo mutuamente "TE AMO" sin que el otro escuchara. Fue una energía tan fuerte que cada uno la sintió a miles de kilómetros de distancia.


Volví a la cena de año nuevo, a la fiesta y al jolgorio organizado en las piscinas del hotel. Todo el mundo sonreía, eran felices, pero yo realmente volaba de la felicidad de saber que todo lo que había pasado en Panamá, mi pensamiento y mi actuar habían valido la pena. Fue una noche de año nuevo mágica, llena de luz, de felicidad y de mucho pero mucho amor.


Pasaron unos cuantos días y noches más en Panamá, un país hermoso, mágico y rumbero, que se supo gozar al máximo mientras duró... Pero como todo en esta vida tocó volver, ese regreso que no queríamos que llegara, ese viaje tan delicioso había llegado a su final... Pasamos noches grandiosas y cosas inolvidables. Personas y momentos únicos para nuestras vidas... Grandes recuerdos que cada uno de nosotros trajo de regreso a nuestra hermosa Colombia...


Yo estaba feliz por regresar, aunque esos días de lejanía habían sido grandiosos. Un nuevo año y una nueva forma de amarnos junto a Clara se venían...

7 comentarios:

  1. Que bonito!!, era una distancia necesaria para cosas nuevas.

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  2. Maravilloso! Màgico! Fantastico!! Quiero leer el reencuentro!!
    Me encantaaaa valió la pena esperar!! :D

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  3. Así sea para hacerme feliz o para enojarme con el autor, siempre vale la pena la espera de un nuevo post.
    Y como muchas veces logra hacerlo esta historia.....Termino completamente enamorada.

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  4. que nota sentir que todo no es en vano..
    volver a tener esa esperanza y ese sentimiento de que todk va a estar bien

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  5. Que bien por esa reflexion profunda, "..De verdad la amo, de verdad vale la pena cambiar mis pensamientos y mi mala actitud cuando algo no me parecía.." por darte cuenta que en la vida uno debe ceder para ganar, que no todo es como uno quiere, sino como viene.

    La entrega incondicional, el siempre contar con esa persona amada no tiene valor, como cuando fuiste a medellin, y mejor aun todos esos .."pequeños detalles que mirando al horizonte me hacían pensar en lo mucho que valía para mi esa relación",
    y asi podria seguir extractando los parrafos que me encantaron pero seria transcribirlo todo, porque simplemente es FANTASTICO :) :)

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  6. Q BONITO DE VERDAD!, SABER Q 2 CORAZON Q REALMENTE SE AMAN VUELVAN A ESTAR JUNTOS A PESAR DE LA DISTANCIA, ESE SI ES VERDADERO AMOR Y TODA ESA TORMENTA VIVIDA YA PASO, PARA DAR PASO A LA CLARIDAD Y AL AMOR.

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  7. Simplemente hermoso!!!!
    ay perdon por desaparecerme tanto de esta hermosa historia!!!!!
    Volver a leerte es maravilloso... le alegra el dia a cualquiera!!!

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