02 marzo, 2010

Tan cerca, tan lejos – Parte VI

"Quieres ron o aguardiente?" me preguntó el esposo de la tía de Clara (si yo se, el tío político, pero a Clara no le gustaba ese apelativo). "Aguardiente por favor" y comenzó una buena noche. Hablamos de todo, de política, de música, de televisión, de la familia, de mi vida. Fueron unos buenos tragos. Tomé, si, pero lo normal. No me emborraché, pero tampoco me medí mucho (ah, es que embriagarme es complicado).


- - - E L R E T O - - -


Así pasó la noche en la que su familia pudo conocerme mucho mejor. Congeniamos bastante y al parecer la impresión de todos  fue muy buena. Clara estuvo a mi lado, abrazados todo el tiempo. Clara poco tomó, realmente es que ella casi nunca lo hacía. Pero compartió con nosotros algunos tragos, solo por no dejarme solo. Tarde en la noche (aún sigo sin recordar la hora) empezaron a caer una a una las mujeres de la reunión. Primero las tías, la mamá y luego el tío. En la sala quedábamos el papá de Clara, el esposo de la tía, Clara y yo. En ese momento don Demetrio se puso un poco serio y me preguntó cuales eran las intensiones con su hija. Clara replicó por semejante pregunta (apenada, supongo) y le dijo "Ay papá, acabamos de empezar a salir". Y yo complementé "en realidad es que Clara y yo apenas nos estamos conociendo. Su hija me ha hecho muy feliz y a mi lo único que me interesa en este momento es hacerla la mujer más feliz del mundo hasta que ella y Dios me lo permitan". El suegro y el tío me abrieron los ojos, creo que no esperaban semejante respuesta. Clara me tomó el brazo con más fuerza y yo entendí que le gustó todo lo que le dije al papá. La miré y simplemente le sonreí. Ella sonrió y comprendimos juntos que habíamos superado un escalón muy alto que había que superar para poder estar bien juntos.


Continuamos departiendo hasta bien entrada la madrugada, los viejos se pasaron de tragos y comenzaron a alzar bastante la voz. En ese momento decidí irme a dormir y Clara (como buena anfitriona) me acompañó hasta la puerta del cuarto donde me quedaría, me dijo "cómo me gustaría entrar esta noche" y con cara esa de picardía que solo el amor juvenil entiende, me besó, me abrazó y se despidió. Entré a mi cuarto y pensando me acosté. "Wow, Clara es increible" mirando por la ventana hacia el mundo agregué: "Gracias Dios por haberme enviado una persona como ella". Me acosté y con cara de ponqué di algunas vueltas sobre la cama.


Dormí.


La mañana del sábado se oía una gran algarabía afuera. La verdad era bien temprano para la hora en la que nos habíamos acostado. Me levanté, tendí la cama donde me quedaba y fui a mi maleta para sacar las cosas con las que me arreglaría. Entré al baño y abrí la ducha (fría como solo a mi me encanta). Me areglé y justo a tiempo para la primera tanda de desayunos. Realmente estaban únicamente despiertas las mujeres que se habían ido temprano a descansar la noche anterior. Y la mamá de Clara al oír que salí del baño me dijo: "Buenos días, como amaneciste?" -  "Muy bien, si señora" dije yo. Me invitó a desayunar de una vez. Pasé al comedor de la cocina (donde siempre se recibían los alimentos, ignoro por que no usaban el comedor de afuera, el grande). Allí en la mesa estaba servido el chocolate, la típica arepa paisa y bastante pan. La mamá preparaba huevos y café para complementar el desayuno. "Juep - Mi migraña" pensé en ese instante. Y es que por ella no puedo tomar chocolate, tendría que pasar la pena de decir que no tomaría el chocolate ya servido, pero mi salud es primero. Y obvio, la reacción de todas fue preguntarme por todo en mi salud, expliqué que lo único que tenía era migraña y que no sufría de nada más. Me preguntaron por mis estudios, y fue una nueva entrevista. Me preguntaron por mi hermana, mi familia, todo. Doña Stella ya sabía gran parte, pero esta entrevista traía nuevas preguntas. La verdad sentí todo muy tranquilo con respecto a mi entorno y mi vida en Bogotá. Creo que les parecí un buen muchacho. Importante, pues para Clara su mamá es demasiado importante y esa aprobación era vital.


Sentí abrir la puerta del cuarto de Clara (la noche anterior le había puesto cuidado a muchos detalles, pequeños, sobre como sonaba todo en su cuarto a lo lejos para distinguir cuando se levantara) y vi como se acercaba una sombra a la puerta de entrada a la cocina. Apareció su figura. Pijama de cuadros azules, pantalón y camisa. Peinado sexy de recién levantada y una sonrisa de "ooops me viste en pijama" y aunque en Bogotá ya la había visto así, esta vez fue un poco más especial por que sabíamos que la noche anterior nos habíamos quedado con todas las ganas del mundo por compartir algunos minutos de la noche a solas.


Saludó y su primer comentario fue decirme, "¿ya te examinaron el pasado? jajajaja", sonreí y le dije. "No, realmente les cuento algunas cosas de mi vida de las que tienen curiosidad". La mamá sonrió y como una complice más le dijo "Ay Clarita, acaso lo piensas empezar a privatizar?" y todos reimos. Doña Stella continuó, "Clara arreglate y van con Cami a comprar unas cosas que necesitamos para el asado". Clara me miró y me dijo, "tu sabías algo del asado?" - "La verdad me acabo de enterar" afirmé.


Clara se arregló, mientras yo veía televisión un rato. Cuando salió... Si lo pienso, recuerdo bien esa figura salir de ese cuarto. Su cabello estaba húmedo, tenía una blusa divina y un jean pegado a su cuerpo delicioso. Se veía espectacular. La miré de arriba abajo con mi cara de "bobo enamorado" y ella solo se rió. Salió a hablar con sus papás al cuarto mientras todos sus tios se arreglaban para el asado.


Clara volvió con las llaves del carro y con la plata: "Tienes que manejar" me dijo. Y yo por dentro pensaba "Que qué? apenas me conocen y ya me van a soltar el carro y a esta mujer tan divina? jajaja - Dios que peligrosos son mis pensamientos a veces" le sonreí y afirmé con la cabeza como si no hubiera ningún problema. Era un carro automático y había que tomar carretera para ir hasta la ciudad a comprar la carne, el carbón y algo de leña para la chimenea, ah y sin olvidar el trago pues hoy también el día iba de largo.


Prendí el carro, acomodé la silla, los espejos y como un aprendiz, comencé a dar reversa muy despacito. Obvio por la ventana de una de las habitaciones de la casa nos observaban salir y debía hacerlo con la mayor perfección posible. Acá les debo confesar que mi susto era por que nunca, en realidad, nunca en mi vida había cogido un carro en carretera. Yo ya manejaba hacía dos años en la ciudad, pero nunca había tomado el carro en carretera. Pero el que maneja en Bogotá maneja en cualquier parte del mundo así que me le medí. Además créanme, mi papá a pesar de ser un GPS de copiloto, es el mejor de los profesores que uno pueda tener en la vida. Gracias a él yo ya tenía la teoría, pero de práctica cero.


Salí del sector de las casas y para comenzar la salida a esa carretera era complicadísima. Era salida en U a la carretera que en ese sector era rapidísimo. Así que cuando lo hiciera debería asegurarme muy bien de hacerlo rápido y con ningún carro por lado y lado. Intento uno, acelero para salir y oigo el pito del que va subiendo. Pie en el freno. Intento dos, acelero, comienzo a salir y de repente veo como un bus se acerca peligrosamente, me hace cambio de luces y pita fuertemente... Aceleré...

8 comentarios:

  1. Bueno pues!!! Todo en esa familia es maravilloso. Parece mentiras o narras con ojos de enamorado!!!
    Mucha acción en este post!! me gustó mucho (está muuuyy bien escrito)

    Pero pa qué... no hay nada mejor como caerle bien a la familia del que es en ese momento el amor de tu vida!!!

    Ahora... qué pasa en la bajada a Medellín???????? un encuentro a solas!! Ehhhhhhh quiero saber, pero yaaaaa!!!

    ResponderEliminar
  2. Ahora sí, prueba superada!
    Ya pasaron los tios, los hermanos y principalmente los papás.
    Me parece divino la complicidad que manejan los personajes y la manera en la que se entienden con solo mirarse....Además, me parece romántico.
    Pero ahora....Yo quiero saber que pasó cuando por fin salieron para Medellín y ya estaban completamente solos!
    Pero quiero saberlo yaaaaaaaa!

    ResponderEliminar
  3. Cami, ibas con toda...jajajaja... ¡Le caíste perfecto a la familia! ¿Qué más pasó en ese paseo? Cuenta que muero de curiosidad...

    Mil veces te lo he dicho y mil veces te lo reiteraré... ¡muchas gracias por compartir tu vida con nosotros! Las letras son el mejor espejo de lo que somos... Abracitos para ti...

    ResponderEliminar
  4. ¡¡Que post!!, nos debes lo que había dentro de la caja, ¿no?

    ResponderEliminar
  5. Q HERMOSO POST!! ESTABA TAN SUMERGIDA EN LA LECTURA Q NO QRIA Q TERMINARA, PERO AHORA ME TOCA ESPERAR AL PROXIMO. AICH!!...SERÁ ESPERAR............

    ResponderEliminar
  6. Que bueno.. prueba superada!!!
    Ahora falta el tiempo a solas con Clara.... todos morimos por la curiosidad!!!
    Lindo post

    ResponderEliminar
  7. hay dioj mio!!!! las cosas se estan enseriando y calentando...

    la aprobacion, lo mas duro de empezar una relacion, ya con eso el camino esta labrado.

    ResponderEliminar
  8. Eh!! Capítulo más larguito jajaja pero uno se mal acostumbra jejeje En fin, super el cap como siempre.. y yo también quiero saber qué había en la caja.. eso no lo contarás?
    jeje Super, creo que esa pareja era perfecta... no se consigue un amor así todos los días y dudo si pasa varias veces en la vida.

    Gracias por el post!!! hermoso

    ResponderEliminar