10 diciembre, 2009

Mi Viaje - Parte IV

Su voz retumbó en mi cabeza y como un terremoto dentro de mí, hizo que cada fibra de alterara. Me di la vuelta con una cara de felicidad (Si, tengo que confesarlo, la cara fue de idiota enamorado) y la quise saludar como me lo había prometido, pero su timidez y obvio la mia, de la que ya hemos hablado, no lo permitieron en ese momento. Fue un suave beso en la mejilla y evidentes nervios. Volví a sentir su aroma, delicioso, exquisito. Tomé mi maleta del bus y fuimos caminando hacia la estación del metro. Recuerdo que al verla subir las escaleras me quedé detrás para poder detallarla un poco mejor y si , se veía preciosa. Tenía puesto un saco blanco (para ellas es como color hueso) de cuello alto y un jean que le ahormaba la figura de una forma perfecta. Yo moría del calor, yo inclusive en Bogotá vivo con calor, y Medellín realmente es un poco más caliente. Nos montamos al metro en su último vagón y nos fuimos de pie 5 estaciones. Ese viaje durante el metro fue medio intimidante, pues mirarla a los ojos era complicado, pero mirar el resto de su ser me hacía desearla cada vez más. Hablamos delicioso, entre esa timidez que íbamos soltando y nuestras risas. Pero en un punto le pregunté por la promesa del beso que al llegar me iba a recibir. Wow, por fin la pude sonrojar. Por fin llegamos a la estación del Poblado. Allí tomamos un taxi que nos subiría al apartamento donde Marg nos estaba esperando.


De entrada nuevamente le dí un abrazo inmenso a Marg, de esos que uno debe darle a las personas que deja de ver por largo tiempo. Acto seguido a organizarnos. Mi habitación era justo en frente de la habitación de Marg, que sería en la que juntas se iban a quedar. Me bañé. Descansé un rato. Hablamos durante casi toda la tarde. Salimos a acompañar a Marg a hacer alguna vuelta que tenía que hacer mientras Clara y yo por fin volvimos a estar solos para poder hablar. En ese preciso momento le volví a decir cuan impresionado me tenía con su belleza y lo feliz que me hacía estar ahí junto con ella.


Volvimos al apartamento de Marg. Nos arreglamos para salir a tomar unas cervezas junto con todos sus amigos, los de Clara del colegio y algunos amigos de la universidad. Fuimos para el Lleras. Bajamos en taxi y nos dejó sobre la 10. Marg en su extrovertida forma de ser conocía a casi todo el mundo por donde íbamos subiendo y allá se encontró con su parche. Sentados frente de un andén y tomando en vasos plásticos cerveza de medio litro. Los tres pedimos uno para cada uno y nos sentamos allí un rato. Entré como bien, hablábamos de todo. De fútbol, música, de lo que hacía, de las ciudades y de algunas cosas que pasan.


Nos fuimos para London. Un bar Rockerito de un amigo de ellas. Y mientras caminábamos, en el trayecto, nuestras manos se rozaron un par de veces hasta que por fin creo que entendimos (Nos moríamos de ganas de hacerlo) nos tomamos de las manos de una forma sutil y tímida, y así llegamos al bar. Entramos y nos ubicamos estratégicamente uno al lado del otro mientras los demás iban pidiendo lo de tomar. Sonaba muy buena música en ese sitio y llegaron dos cervezas más para nosotros. Sentados continuábamos tomados de las manos mientras hablábamos acerca de lo que en ese momento estábamos sintiendo.


El alcohol en todos empezó a surtir su efecto. Obvio en nosotros también, aunque nosotros no habíamos tomado en la misma proporción que los demás. El sitio lo cerraban a la una de la mañana y la pachanga debería continuar así que decidieron bajar al parque el poblado y allí continuarla. Clara y yo bajamos tomados de la mano. Cuando llegamos al parque me sorprendió ver que mucha gente se sentaba allí a seguir tomando (a pesar de la policía). Todos compraron otras cervezas y nosotros nos sentamos a hablar. Ya era suficiente alcohol para los dos. Y allí, sentados en ese parque, llegada la madrugada, el tiempo por fin se detuvo. Nos miramos (yo mordí mis labios del deseo) y como si el planeta entero fuera simplemente nuestro nos acercamos lentamente. Cerramos los ojos y en ese preciso momento sus labios y los míos por fin se unieron en el beso más perfecto y hermoso que hubiera podido imaginar en mi vida.


8 comentarios:

  1. Esta tan simple que es hermoso. Ya pasé del ojo aguado al llanto en la madrugada.

    ¿Cuántos no mataríamos por sentir algo así?

    El beso perfecto. El beso esperado. No podía ser de otra manera. Te felicito

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  2. wowww... yo creo que mas de uno estamos sintiendo ese beso como de nosotros...

    perfecto!!! un beso inolvidable

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  3. siiiiiiiiiii por fiiiiin!! crei q el besito iba a quedar pendiente para la proxima parte... me encantó eso de la "mordida de labio" q indica las ganas tan absurdas de besarla!! :D q tal estuvo?

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  4. El beso perfecto....Nada mejor que eso.
    Esta vez sentí de manera muy especial esto...
    Lo que queda ahora es disfrutar los días juntos.

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  5. Acabo de leer toda la historia completa...y que historia Dios mio quede cautivado y en esta parte lo que muchos estábamos esperando el tan anhelado beso...pero hay que volver a la realidad pronto tendrías que volver a dejarla jeje pero bueno en ese momento solo queda disfrutar

    El Mejor Post que he leido

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  6. El coma en el que entré con los post anteriores, dejó de serlo, morí con este... Describes tan bien ese momento que haces que cualquiera sienta estar ahí...

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  7. Nada como un buen y esperado primer beso.

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  8. Ayyyyyy no que es esta historia!!!! No te imaginas la emoción de leer lo que va a seguir...

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